SANDALIA 073 A CU DE YOKONO Cadiz

El asesinato de Iván Cooper dejó en su familia no solamente angustia y dolor, también la necesidad de luchar para que los niños y adolescentes, como también las personas que padecen enfermedades mentales, tengan un ámbito de contención en la provincia. Nora, hermana de Iván, decidió iniciar una campaña de firmas para “exigir a las autoridades que hagan algo porque no queremos que suceda otro caso Cooper.

Mi hermano era esquizofrénico y nunca pudo ser tratado en San Luis, donde no hay un lugar para los enfermos mentales. Además, en el crimen están involucrados jóvenes desamparados de todo ámbito de cuidado y contención”. 

“Quienes asesinaron a mi hermano fueron jóvenes que viven en una situación de desamparo e indefensión. Son los que los vemos permanentemente haciendo malabares por unas monedas en los semáforos. Queremos que la Municipalidad o el organismo que corresponde intervenga, haga algo por estos chicos, algunos de ellos son niños y es evidente que necesitan ser contenidos”, comentó Nora Cooper.

Cadiz DE CU A 073 YOKONO SANDALIA Dijo que la campaña de firmas tiene el propósito de “elevar esta propuesta de creación de un ámbito o de políticas dirigidas a ese sector de la población. La idea es presentar el proyecto en el Concejo Deliberante, donde sabrán qué hacer sobre esta iniciativa”.

“Un mes después de la desaparición de mi hermano se descubrió que lo habían quemado en su mismo domicilio. Fue algo muy feo, terrible para nosotros y la sociedad. Además se descubrió que el crimen fue obra de chicos que estaban en la calle haciendo malabares para ganarse un poco de dinero. Son los jóvenes y niños que vemos en los semáforos, en las plazas. Por ellos iniciamos esta campaña”, remarcó.

En el petitorio, la familia de Iván Cooper pide a las autoridades “a quienes hemos elegido como nuestros representantes” que recurran a los organismos provinciales y nacionales que correspondan y se aplique la Ley Nacional de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes,  N° 26051/05”.

“La intención es rescatar a estos chicos, si los padres no lo hacen porque a lo mejor no están o no pueden, como sociedad tenemos que hacer algo. No solamente por el bien de ellos, sino por toda la comunidad” explicó y agregó: “lo mismo pasa con los casos de los enfermos mentales y ancianos. Es muy grave para una sociedad no contar con un lugar ni con políticas adecuadas para la contención de estas personas. Frecuentemente nos enteramos de casos como el de mi hermano que era esquizofrénico y un problema terrible para la familia. Sabemos muy bien que era incontenible y lo único que pudimos hacer era dejarlo en la casa y tratar de controlarlo”, añadió.

La campaña que emprendió Nora finalizará el 19 de julio. “Es una fecha tope que me he propuesto para entregar las planillas con las firmas en el Concejo. Las personas que quieran sumarse se pueden acercar a la Casa de la Cultura, en el local del Archivo Histórico para firmar o llevarse planillas. De todas formas, hemos dejado planillas en comercios e instituciones”.

SANDALIA 073 DE CU Cadiz A YOKONO No es la primera vez quela familia de Iván Cooper salió a desnudar una situación que vivían por la falta de atención médica en San Luis para un caso de esquizofrenia paranoide. Pese a que recurrieron a la Justicia nunca lograron que lo internaran ni lo asistieran para evitar que se agrave su patología y adicción.

“Acá lo premiaron a Pellegrini (Jorge Pellegrini, ex vice gobernador y “padre de la política de externación” que se aplicó a rajatabla en San Luis) por cerrar el internado de pacientes mentales. Desde hace más de diez años que comenzamos a pedir a la Justicia y al gobierno la hospitalización de mi padre y una asistencia psiquiátrica más apropiada, pero nunca se pudo lograr”, contó Aldana, la hija mayor de Iván Cooper, en una nota que brindó a un medio digital, días después del asesinato.

Iván Cooper fue asesinado en la noche del 26 de junio cuando estaba en la casa de San Martín 816 junto con Roberto Magallanes y Jonathan Rosales. Se desató una fuerte discusión. Uno de ellos le recriminó una deuda por venta de droga. La discusión terminó de manera sangrienta. Según la investigación, “El Mono” fue apuñalado y su cuerpo quemado y ocultado en un tambor.

“El Mono” era adicto y padecía de esquizofrenia paranoide. Diez años antes de su muerte, un juez de Villa Mercedes, Santiago Ortiz, había recomendado su internación. Pero como en San Luis, el gobierno cerró los institutos dedicados a la contención y cuidado de enfermos mentales, “El Mono” continuó viviendo en la casa, que era de sus padres, donde finalmente encontró la muerte.

Fuente: San Luis Noticia